El Niño 2026 se acerca con 90% de probabilidad: por qué no debemos llamarlo Godzilla
El fenómeno climático de El Niño regresará durante la segunda mitad de 2026 con una probabilidad cercana al 90%, según las últimas actualizaciones del Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA y de la Dirección Meteorológica de Chile. Los modelos señalan una probabilidad del 82% de formación entre mayo y julio, y del 96% de mantenerse activo durante el invierno del hemisferio norte 2026-27.
A diferencia de episodios anteriores, los meteorólogos están pidiendo cautela con las etiquetas mediáticas. El uso del término Godzilla, popularizado en el Niño de 2015-2016, no sería apropiado para este nuevo ciclo: aunque la intensidad esperada es alta, las anomalías de temperatura superficial del Pacífico tropical aún no alcanzan los umbrales históricos de aquel evento, y la atmósfera tarda en acoplarse al océano.
Los impactos esperados para América Latina son contrastantes y deben monitorearse semana a semana. La costa del Pacífico de Ecuador y Perú podría enfrentar lluvias intensas e inundaciones, mientras que el norte de Sudamérica, incluida buena parte de Colombia, suele experimentar sequías más prolongadas, déficit hídrico en embalses y mayor riesgo de incendios. En el sur del continente las precipitaciones aumentarían, en especial en la cuenca del Plata.
Las autoridades sanitarias y agrícolas de la región ya activaron mesas técnicas. El llamado de los expertos es a planificar con base en escenarios, no en titulares: el Niño 2026 será relevante, pero su firma exacta dependerá de cómo evolucionen las temperaturas en las próximas semanas y de la respuesta del jet stream sobre el Pacífico ecuatorial.

